Volver a Nacer.

Acá estamos amiguita. Luchi y yo, a tu lado, para acompañarte y ayudarte a salir adelante…-no pudo contener las lágrimas-.No te podés morir Melanie! ¿Me escuchaste? No te voy a permitir que lo hagas-le dijo samarreándola y apretando fuertemente los dientes.

Lucía abrazó a Lucrecia y tomó las manos entrelazadas de sus amigas. Las dos lloraban desconsoladamente, mientras la vida de Melanie pendía de un hilo en esa cama de hospital.

 

Lucía, Lucrecia y Melanie se habían conocido en la facultad. Estudiaron Derecho y desde el principio fueron muy amigas las tres y hacían todo juntas. Pero había algo que a Melanie la hacía diferente. Ella venía de una familia de mucho dinero. Tenía todo, el mejor departamento, el mejor auto, la mejor ropa. Todo. Pero le faltaba amor. Sus padres trabajaban día y noche, por lo tanto ella se crió prácticamente sola. Con alguna niñera que se hacía cargo de ella. Fueron muy contadas las ocasiones en que recibió el beso de las buenas noches de parte de sus papás. Y aunque ella sabía que la adoraban, no podía perdonarles tanta ausencia pagada con regalos.

Es por eso que cuando conoció a Luchi y Lucre, se sorprendió de la relación de ellas con sus familias, Si bien eran de pueblos cercanos a la ciudad donde estudiaban y vivían, cada fin de semana se volvían al pueblo. Cuando se hicieron más amigas, empezaron a pasar un fin de semana en cada pueblo y uno en la mansión de los padres de Melanie.

La primera vez que Melanie se quedó un fin de semana en casa de las otras chicas, no podía creer lo que estaba viviendo. Las madres de sus amigas las despertaban a las tres con el desayuno preparado por ellas mismas. Esas mismas mamás preparaban el almuerzo y los papás se encargaban del asado de los domingos. Sus padres jamás habían hecho eso. Siempre se encargaba de todo el personal de servicio. Además de que mientras vivió con sus padres casi no los veía el fin de semana porque salía y se levantaba tarde.

Sin embargo, a pesar de todos los reproches hacia sus padres, a ella no dejaba de gustarle el dinero. Siempre quería solucionarlo todo con dinero. Y la mayoría de las veces lo hacía, a pesar de las críticas que recibía de sus amigas. Ella estaba convencida de que con el dinero se podía comprar todo. Absolutamente todo.

Fue así que de a poco se fue distanciando de sus amigas. No le importó separarse de ellas, con el dinero que tenía y su status social, cualquiera querría ser su amigo o amiga. Además, tenía un novio que estaba con ella desde hacía seis años. La chicas le vivían diciendo a Melanie que Elías sólo quería su dinero. Mel, sabía que lo que en realidad pasaba era que sus amigas la envidiaban por tener un novio tan lindo y deseado.

Sin embargo, Luchi y Lucre tenían razón. Elías lo único que quería era el dinero de la familia Montenegro. Eso se enteró sin querer Mel una noche, en la cual además se enteró que su novio, al que tanto amaba y en el que tanto confiaba, tenía una relación paralela y que la otra chica lo esperaría pacientemente a que él se case y luego divorcie de Melanie para poder irse juntos con el dinero.

Melanie estaba destrozada con todo lo que se había enterado. Lo primero que hizo en ese momento duro fue llamar a sus amigas. Sus nuevas amigas. Lupe y Agustina. Pero hubo un pequeño detalle que ella no tuvo en cuenta, Lupe y Agus, estaban preparándose para salir a bailar. Era viernes a la noche y no iban a cambiar sus planes. Sería mejor que Melanie se pusiera su mejor vestido, unos zapatos con taco bien alto y se maquillara para salir a reventar la noche.

-Pero Agus, no me siento bien! Tengo ganas de llorar-le dijo extrañada, ella no lloraba-.No podemos quedarnos en algún departamento y tomar helado mientras charlamos?

-Sorry Mel, esta noche va Gonzalo a Disco Night, no me lo pienso perder por nada-le dijo dijo y colgó el teléfono. No soportaba la gente depresiva.

Cuántas desilusiones para una misma noche, pensó Melanie. Estaba sola, sus padres seguro estarían en algún cóctel haciendo sociales para la empresa. Después de pensarlo unos minutos, decidió que no soportaría su corazón tan roto en soledad. Así que, llamó a Luchi y le preguntó si por favor podía verlas. Lucía le dijo que no había problema, excepto que estaban en casa de los padres de Lucre, a 150 kilómetros de distancia.

-Me baño y salgo para allá-le dijo Melanie emocionada-.Son las once, calculo que tipo una estoy allá.

-Dale, te esperamos-terminó Luchi con una sonrisa.

 

Eran las dos de la mañana y Mel no llegaba.

-Qué raro, me dijo que se bañaba y salía. No la quiero llamar para que no hable en la ruta-le dijo Luchi preocupada a Lucrecia.

-Llamála igual. A mí me preocupa que no llegue. Sabés que ella va muy rápido cuando viaja sola.

Cuando Luchi estaba por presionar el botón para llamarla, le sonó el celular.

-Es ella-le dijo a Lucre-.Nena qué pasa que no llegás?-le preguntó a Mel.

-Hola…¿Luchi?-dijo una voz extraña-.Soy Guillermo Konan. Te llamo porque es el último número marcado. La dueña del celular tuvo un accidente y…

A Luchi se heló la sangre. Quedó paralizada. Le pasó el teléfono a Lucrecia que no entendía nada.

-Melanie, nos preocupás! ¿Dónde estás?-preguntó Lucre creyendo que Luchi estaba enojada, no asustada.

 

Dos horas después llegaron al hospital donde estaba Melanie, con los padres de Lucrecia. Los papás de Mel ya estaban ahí. Todos esperaban que Melanie saliera de cirugía. Cuando el médico salió les dijo que la situación era muy complicada. Había pocas esperanzas, pero había que esperar.

Un rato después permitieron que la vean. Los papás de Mel pasaron un ratito para después dejar a las chicas.

-Acá estamos amiguita. Luchi y yo, a tu lado, para acompañarte y ayudarte a salir adelante…-no pudo contener las lágrimas-.No te podés morir Melanie! ¿Me escuchaste? No te voy a permitir que lo hagas-le dijo samarreándola y apretando fuertemente los dientes.

Lucía abrazó a Lucrecia y tomó las manos entrelazadas de sus amigas. Las dos lloraban desconsoladamente, mientras la vida de Melanie pendía de un hilo en esa cama de hospital.

Diez días después, como todos los días, Lucre y Luchi la visitaron, le llevaron flores del jardín de la casa de los papás de Mel. Pusieron música para que escuche y empezaron a hablarle de un montón de cosas. Después, Lucre le dijo:

-Voy a continuar con la novela de Corín Tellado que empecé a leerte, se viene la parte hot… seguro que esto te despierta- y rió junto a Luchi.

Habían hecho de todo y Melanie seguía dormida.

-Melanie esto no es un chiste!-exclamó en voz bastante fuerte Lucrecia-.Ya basta. Despertate y levantate de esta maldita cama de una buena vez-le dijo mientras la samarreaba como cada día para que Mel reaccionara.

-Ouch, qué bruta-dijo lentamente Melanie sin abrir los ojos.

Las chicas se quedaron de piedra. Empezaron a gritar, a correr, a llamar a todos. Melanie abrió los ojos y vio a sus padres llorando, a Hugo y Silvia, los papás de Lucre, a Beto y Mirta, los papás de Luchi. A sus amigas al lado de su cama nuevamente, todos esperando que los médicos terminen de revisarla y dijeran que todo estaba bien. Cuando todo eso pasó y pudo acercarse, la mamá de Mel, le dijo:

-Mi niña bonita. Los ocho que estamos acá, estábamos en la dulce espera de tu regreso mi amor. Los médicos no tenían esperanzas, pero ya ves, el único que lo puede todo es Dios, y permitió que volvieras a nosotros.

-Dios… me dio una segunda oportunidad-dijo enjugando las lágrimas de su mamá-Me permite darme cuenta qué es lo que realmente importa en la vida… y voy a aprovecharlo mamá, te lo prometo.

Roberto y Cristina abrazaron a su hija, la besaron, la acariciaron. Ellos también se dieron cuenta qué era lo importante. Y estaban ahí, con su hija, los tres volviendo a nacer.

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25 canciones.

Hoy 22 de noviembre, es el día de la música. Mi gran compañera de todos los días, y de muchas personas en el mundo. Hay música de muchos géneros diferentes, pero eso es lo de menos para mí. Si es música, puedo escuchar cualquier cosa. Personalmente, me gustan muchos géneros, pero también me gustan canciones de grupos y cantantes que nunca escucharía. Tengo canciones para cada momento del día, dependiendo de cuán despierta o dormida estoy. Escucho música durante cada una de las actividades que realizo y también encuentro las canciones adecuadas para cada estado de ánimo o época de mi vida.

Entonces, como cuando alguien cumple años se festeja, me pareció oportuno hacer un pequeño pero sentido homenaje a esta parte tan importante de la vida. Para ello, seleccioné 25 canciones, tarea extremadamente difícil, que han marcado alguna vez mi vida. Hay canciones de mi infancia, que hacía muchos años que no escuchaba, a otras las escuché hace algún tiempo y otras, suenan casi todos los días en mi reproductor. No importa eso, son 25 canciones que se me vinieron a la mente y al corazón en cuanto me propuse hacer esta pequeña lista. Tampoco son las únicas, pero quién podría reducir la música que ha llenado su vida en sólo 25 canciones.

No están en un orden predeterminado, las puse al azar, porque todas me gustan y todas me marcaron. A disfrutarlas…

01. Tan Lejos. No Te Va A Gustar. http://www.youtube.com/watch?v=WK-P-XRfhdU

02. Volar Mejor. Chiquititas. http://www.youtube.com/watch?v=incKJtWasxU

03. Nada Nos Puede Pasar. Verano Del 98. http://www.youtube.com/watch?v=Xb28XgtpnZ4

04. Melissa. Raúl Di Blasio http://www.youtube.com/watch?v=wMI2w7AFidk

05. Color Esperanza. Diego Torres. http://www.youtube.com/watch?v=Nb1VOQRs-Vs

06. Hay Un Cuento. Floricienta. http://www.youtube.com/watch?v=z_YS5pC_c3U

07. Seminare. Sui Generis. http://www.youtube.com/watch?v=x9BEVEZ5cnY

08. Sólo Le Pido A Dios. León Gieco. http://www.youtube.com/watch?v=Twn_Gn_cf-o

09. Chicago. The Uglysuit. http://www.youtube.com/watch?v=dr3b7bXGG8g

10. A Pesar. Los Cafres. http://www.youtube.com/watch?v=kRhTwqbO_nI

11. Sweet Child O´ Mind. Guns N´ Roses. http://www.youtube.com/watch?v=1w7OgIMMRc4

12. Lo Mejor De Mi Vida Eres Tú. Ricky Martin. http://www.youtube.com/watch?v=p9_Tudgl8KE

13. La Libertad. Andrés Calamaro. http://www.youtube.com/watch?v=UN850dX97jI

14. All my loving. The Beatles. http://www.youtube.com/watch?v=gWvurnpKjE4

15. Una Nueva Noche Fría. Callejeros. http://www.youtube.com/watch?v=Ak4pcLsSG1I

16. Tarea Fina. Patricio Rey Y Sus Redonditos De Ricota. http://www.youtube.com/watch?v=C8feynWmvlc

17. Canción De Tomar El Té. María Elena Walsh. http://www.youtube.com/watch?v=ZbsmjUeD2ek

18. Chance. Ataque 77. http://www.youtube.com/watch?v=wBnUSMq91-Y

19. Suddenly I See. K.T. Tunstall. http://www.youtube.com/watch?v=9AEoUa0Hlso

20. Hacer Un Puente. La Franela. http://www.youtube.com/watch?v=I8cnKNB2WIk

21. Mambeando. Onda Vaga. http://www.youtube.com/watch?v=b4lgKIYy0Rs

22. Zafar. La Vuela Puerca. http://www.youtube.com/watch?v=jLhvYqoJHt8

23. Brindo Por Las Mujeres. Andrés Calamaro. http://www.youtube.com/watch?v=W7kT6C-iLfQ

24. Puente. Gustavo Cerati. http://www.youtube.com/watch?v=FvLOAG4-n38

25. Imagine. John Lennon. http://www.youtube.com/watch?v=DVg2EJvvlF8

Para finaliza, cito a Arthur Schopenhauer: “En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad.”

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Nuevo Año

Samanta nunca estuvo tan llena de dudas. Llevaba ocho años estudiando Nutrición y tal vez el hecho de no haberse recibido aún, no solo se debía a sus miedos e inseguridades a la hora de rendir, sino que cada vez veía con más claridad que eso no era para ella.

Tanta preocupación no le permitía hacer otra cosa que pensar en ello. Tantos años perdidos. Tanto tiempo de vivir mantenida por sus padres para alejarse cada vez más de la meta que un día se propuso cumplir creyendo que era el sueño de su vida. No podría mirar a sus padres a la cara y decirles que no quería continuar con aquello.

Tenía 25 años y todavía le faltaba bastante para recibirse. Lo peor era que la carrera que a ella le gustaba de verdad, duraba otros cinco años, si se dedicaba a tiempo completo a ella. Sin embargo, no podría hacerle eso a su familia. Ella debía buscarse un trabajo y dedicarse a medio tiempo a estudiar criminalística.

El futuro se veía borroso. ¿Cómo pudo desbaratarse su plan de vida en tan poco tiempo? ¿Por qué cambió todo tan tardíamente? Pero de tanto pensar y pensar, se dio cuenta de que hacía bastante tiempo que a ella no le gustaba la nutrición, solo que siguió mintiéndose a sí misma hasta que ya no pudo más. Todo lo hizo para proteger a sus padres que eran lo que más le importaba en el mundo. Sin embargo, la cosa era peor después de tanto tiempo.

Decidió ponerse en acción. Primero, debía encontrar un trabajo. Después, se inscribiría en Criminalística para comenzar el año siguiente. Por último, iba a enfrentar a sus padres. Tenía miedo de cómo iban a reaccionar, pero no podía seguir teniendo miedo toda la vida. A lo sumo, se enojarían y estarían así un tiempo, pero después todos lo superarían. De cualquier manera, era hora de hacer las cosas por sí misma. De encontrar su propia felicidad.

Un mes y medio después, contaba con un trabajo de secretaria en un estudio jurídico y estaba matriculada en Criminalística. Estaba feliz y asustada. Con mucha energía, pero nerviosa. Además, faltaba la parte más difícil.

Unos días antes de Navidad, sentó a sus padres en el living y comenzó:

-No me siento bien desde hace un tiempo. Me di cuenta de que mi dificultad para rendir no pasa solo por mis miedos e inseguridades. Lo que me pasa también es que no quiero recibirme… porque no me gusta Nutrición. No me veo dedicándome a eso por el resto de mi vida. Así que hasta acá llegué. Lo dejo. Me gusta mucho la criminología y a eso estoy dispuesta a dedicarme el resto de mi vida.

Sus padres se quedaron en silencio mirándola por un momento. A Samanta le temblaban las manos, estaba sudando, pero aún sin saber la respuesta de sus papás, la opresión que sentía desde hacía algún tiempo en el pecho, empezaba a ceder. Había dejado a un lado la mochila más pesada que cargó en su vida. Eso hizo que una sensación de alivio recorriera su cuerpo. Mientras ella registraba todas esas sensaciones, sus padres la contemplaban, sorprendidos, serenos, en silencio. Hasta que su papá dijo:

-Samanta, hija, no podría decir cuando fue la última vez que vi brillar esos ojos tan bonitos que tenés. Te pedimos perdón con mamá, por no habernos dado cuenta de la infelicidad que esa carrera te producía. Contás con todo nuestro apoyo para llevar a cabo tu nuevo plan. Te admiro profundamente hija, semejante decisión solamente puede tomar una persona valiente y sabia como vos.

Samanta corrió a abrazar a sus padres. No era esa la respuesta que esperaba. Nunca se había sentido tan liviana, relajada y feliz.

 

Todos alrededor de la mesa familiar. Eran las 12 de la noche del 31 de diciembre. Levantaron las copas para brindar. Samanta levantó la copa para agradecer. Por la familia, la paz, la salud, el amor y la felicidad. No podía pedir nada. No necesitaba pedir nada para el nuevo año, Dios se lo concedió todo desde el primer minuto.

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